GULLIVER EN LA CAPITAL DE LA CONTAMINACION
En 1726, el escritor Jonathan Swift publicó sus Viajes de Gulliver, obra considerada por muchos como de aventuras, pero para los menos esta era una sátira social disfrazada. A través de sus diversos pasajes Swift lució y criticó a la sociedad inglesa contemporánea, y exaltó la libertad que le faltaba a su país: Irlanda.
En aquella época, la cuestión científica sólo era entendedera de unos pocos individuos que, en gran medida, pertenecían a las clases nobiliarias. La ciencia era producto de 2 cosas: de una afición intelectual para aquellos que podían darse el lujo de disponer de su tiempo discutiendo de cosas más allá de la banalidad de la circunstancia cotidiana, y de dinero para invertirlo en proyectos de invención que les representaba poco menos que juguetes. Aun no existía la ciencia sistematizada y organizada tal y como ahora la conocemos.
Sin embargo, la irracionalidad con que los intelectuales de aquel entonces problematizaban sus proyectos para buscarles soluciones llamaron la atención de Swift, por lo alejado que estas propuestas se encontraban de la realidad. Es decir, las más de las veces se proponían problemas que rayaban en el absurdo, eludiendo, de esta forma, la realidad social que reclamaba su atención. Estas impresiones las recogió en su libro “Viajes de Gulliver” cuando este personaje hizo una visita al sitio que ocupaba la Gran Academia de Lagado en Liliput.
Uno de los inventores de la Academia, como les llamaba Gulliver, había estado 8 años estudiando un proyecto consistente en extraer rayos de sol de los pepinos, “los que pondría en ampolletas herméticamente cerradas para dejarlos escapar a fin de calentar el aire cuando el verano fuera anormal”; otro más “había encontrado la manera de arar la tierra con cerdos para evitarse el gasto de arado, animales y trabajo”; y otro “trabajaba para calcinar hielo y transformarlo en pólvora”, o el de más allá se afanaba buscando la forma de condensar el aire para transformarlo en materia sólida. Pero en la Gran Academia de Lagado también había otra sección, ésta dedicada exclusivamente a las “ciencias especulativas”, donde uno de sus tantos profesores trabajaba en un aparato destinado a mejorar el conocimiento especulativo mediante un sencillo procedimiento que consistía en que, al maniobrarlo, los trozos de madera con letras que lo formaban producirían permutacionalmente palabras y frases con las que llenarían miles de volúmenes que se convertirían en tratados de filosofía, religión o historia.
Después de casi 270 años de publicadas las sátiras de Swift y del encumbramiento de la cuestión científica en la sociedad global del siglo XX, el absurdo, como elemento constituyente del pensamiento y desarrollo científico, aun persiste. Tal es el caso de las propuestas que, para el control de la elevadísima contaminación atmosférica del valle donde se encuentra la Ciudad de México hizo, a principios de los 90’s, un ingeniero mexicano de reconocida trayectoria técnica… y política. Textualmente anunció:
1. “Propuse construir tres túneles ecológicos perforando las montañas del sur de la cuenca cerrada del Valle de México para comunicar a la capital con los valles de Toluca, de Cuernavaca y de Cuautla, con trenes eléctricos y carreteras, para ventilar la ciudad aprovechando los vientos dominantes del noreste suroeste que ahora acumulan la contaminación en el suroeste de la capital al chocar con las montañas que lo cierran por ese rumbo, y para aprovechar el agua que se encuentra en esas sierras, que son verdaderos yacimientos de agua purísima y que escurrirían hacia el túnel por el efecto de galería filtrante”.
2. “La propuesta, que ha sido escuchada por la comunidad científica, ha sido la que durante la campaña propuse al último, los ventiladores ecológicos que se construirían con base en los principios que rigen la formación de torbellinos, remolinos, tornados y huracanes: una columna de aire caliente sumada a un movimiento de aire rotando alrededor de ella”.
Es evidente que la intención es positiva pero no toma en cuenta, en el supuesto de que sus ideas llegaran a realizarse y alcanzar el éxito, la reacción de los ecosistemas adyacentes, sobre los que muy probablemente sería negativa. El problema real está en que la Cd. de México ha rebasado sus límites megalopólicos y que, una de las medidas más razonables, antes que pensar en exportar residuos contaminantes en suspensión atmosférica, por vía acuática además de la aérea, está en la movilización de algún porcentaje de sus habitantes. ¿Cómo se haría? Este sería un problema para las autoridades y demás sectores, pero cabría mencionar que quizá se tendría que empezar por la propia estructura gubernamental.
Lo preocupante de la segunda propuesta del ingeniero es que el pequeño modelo de ventilación, el cual fue hecho con trozos de cartón y una estufa de gas y que fue su “prototipo” de simulación física, no tomó en cuenta al sociosistema urbano ni a las áreas naturales; pero lo más preocupante era que esa propuesta se había convertido en el leitmotiv de las autoridades gubernamentales y académicas del Distrito Federal y que, por consecuencia, otras propuestas similares podrían pasar a ocupar la atención de esta gran ciudad. Pero aun así, la validación que una parte de la comunidad científica emita sobre la supuesta utilidad de algún proyecto como el de los ventiladores, no es suficiente razón para establecer a priori su éxito.
Ciertamente que el invento de la ciencia y la tecnología le han dado al hombre un increíble dominio sobre la naturaleza, pero estas no son infalibles ni todo lo que pretendamos hacer en su nombre deberá ser por fuerza útil e inocuo.
Tal y como está la situación hoy día, el problema de la contaminación de la Ciudad de México pareciera que se trata de un problema terminal, el cual ni con túneles ni con ventiladores podrá ser controlado. Para que esa perspectiva cambie se necesitan propuestas más acordes a la realidad, factibles en su implementación, favorecidas por el gobierno y con algún mecanismo que le permita continuidad a través de las diferentes administraciones venideras.
Colofón
“Sepultan a sus muertos con la cabeza hacia abajo, porque tienen la creencia de que en 11,000 lunas más, período en el cual la tierra, que ellos juzgan plana, se volcará al revés, todos resucitarán quedando entonces en posición normal”.
Jonathan Swift.
VGA. Publicado ca. 1994.
El Filósofo y la Verdad
Belisario Domínguez, médico y senador chiapaneco que usó el foro del Senado para acusar a Huerta de los asesinatos de Madero y Pino Suarez y que exigió su renuncia a la Presidencia de la República en 1913, fue comparado con Luis Donaldo Colosio por Leopoldo Zea.
Zea, filósofo y catedrático universitario fue reconocido la semana pasada, por sus méritos académicos, con la Medalla Belisario Domínguez que otorga el Senado de la República y que le fue impuesta por el Presidente Ernesto Zedillo.
La trayectoria de este profesor universitario de ochenta y ocho años es sobresaliente, y su trabajo es sumamente apreciado en las universidades de muchos países. De origen humilde, tuvo que trabajar desde muy joven para ayudar a su abuela, con quien vivía.
Después, para costearse los estudios durante los años treintas, tuvo que trabajar de mensajero y despachador nocturno de telégrafos. Y si bien ingresó a la universidad a los veinticuatro años, a los treinta y cuatro ya se había doctorado. Su primer trabajo lo publicó a los treinta años, y trata de la filosofía americana. A este siguieron muchas obras más.
En su discurso, con el que dejó perplejos a todos los presentes, Zea afirmó que la muerte de Domínguez impulsó la Revolución Mexicana, y la muerte de Colosio a la democratización del país. Esta equiparación provocó escozor en muchos de los senadores.
Pero eso no fue todo, desde la tribuna del Senado denostó al EZLN y al subcomandante Marcos, diciendo que en Chiapas no existe ningún conflicto y que el gobierno no debe negociar con encapuchados.
Zea declaró ante los senadores que quería “rogarles que para resolver el problema siempre latente de los mexicanos llamados indígenas, no consulten con gente que oculte el rostro y asesores ajenos a ellos y a nuestro país. Consulten con esos mexicanos, si quieren seguir en sus comunidades, con sus hábitos, costumbres, lengua y folclore o, sin renunciar a ellos, ser parte de la nación a la que pertenecen garantizándoles los derechos que como mexicanos tienen”.
Pues bien, las comparaciones que hizo entre el senador revolucionario y el ex-candidato del revolucionario no tienen sustento; pues, a decir de los expertos, el filósofo atribuye a Colosio logros que no le corresponden, como la reforma electoral. Tampoco hay de acuerdo en que, como dice Zea, “estamos de lleno en la democracia”, ya que la mercadotecnia fue la principal protagonista de las pasadas elecciones y la democracia está en proceso.
Por otro lado, negar lo que sucede en Chiapas es absurdo y el chiapaneco Belisario Domínguez, de estar allí, sin duda lo hubiera interpelado.
Molesto por las declaraciones de Zea, Diego Fernández de Ceballos musitó, a modo que lo oyeran: “esto me lleva a sugerir que en adelante la medalla se otorgue mejor a un personaje muerto, porque los muertos no dan discursos”.
Hubo quien dijo que el galardonado podría ser un excelente filósofo, pero que demostró ser un pésimo analista político. Tristemente, al final de su discurso hubo pocos aplausos.
Lo que pudo haber sido la noche de Zea, se convirtió en un momento amargo para quienes esperaban más de él; y para enredar más lo que dijo, días después apareció en la televisión para justificarse.
Leopoldo Zea dijo lo que quiso en uno de los más importantes foros de la nación, pero eso no significa que sus propias creencias sean las mismas de los otros ni que sean verdad.
La Medalla Belisario Domínguez simboliza la libertad de expresión, pero el hacer uso de esa libertad o el ostentar la Medalla no da derecho a hablar sin la razón.
VGA. Diario de Juárez. Publicado: año 2000
LEGADO TOXICO EN LA FRONTERA MÉXICO-ESTADOS UNIDOS
El 6 de febrero de 1992, por denuncia de los vecinos de la Colonia Las Granjas, en Cd. Juárez, México se detectaron en un predio particular 15 tanques de 200 litros conteniendo residuos tóxicos. Durante la temporada de calor, este material despedía pestilentes olores y, ocasionalmente, desbordaba espuma. Según registros, dichos tanques fueron obsequiados por parte de una fábrica al dueño del predio, el cual construyó una cerca con ellos (1).
El 15 de abril de ese mismo año y en ese lugar, se hizo pública la existencia de una pequeña granja en la que se localizan al menos 350 barriles de 200 litros llenos de sustancias químicas peligrosas y en cuyas etiquetas aun se alcanza a leer: freón, cloroetileno, clorato de zinc, isopropanol, acetona y otras. Debido a que esta situación tiene aproximadamente 15 años, algunos de los recipientes han sufrido corrosión y vertido su contenido sobre el terreno, y otros son usados como bebederos para los animales que cría el vigilante de la propiedad (2).
El pozo de La Tomatera de la ciudad de Nogales, en el estado fronterizo de Sonora, se considera que está contaminado por productos químicos, sin embargo diariamente abastece de agua a sus habitantes (3).
El aprovisionamiento de agua para uso doméstico, conservándola en contenedores que fueron utilizados para la transportación de sustancias peligrosas; el uso de la tierra que durante años fue depositaria de productos tóxicos; o la exposición a una atmósfera deteriorada por las emisiones gaseosas de plantas industriales, todo esto es hoy un panorama común a los asentamientos humanos ilegales, o fuente de riesgos para la salud de los futuros residentes atraídos por el crecimiento económico de las ciudades de la frontera norte de México.
El escritor José Emilio Pacheco, escribió recientemente que “el miedo al apocalipsis nuclear [...] ahora se ha desvanecido frente a los terrores de la destrucción ecológica, la contaminación, las enfermedades infecciosas y la violencia urbana” (4). Esta denuncia es un indicio del profundo interés que para la gente común tienen los riesgos de la perturbación ambiental generada por la contaminación.
En la región fronteriza México-Estados Unidos existe una creciente preocupación en referencia al deterioro del medio ocasionado por los procesos de industrialización, la acelerada urbanización y el agotamiento de los recursos naturales asociados al desarrollo social.
En gran medida, esta preocupación se refiere al deterioro de las condiciones de vida y su relación con los problemas de salud de las comunidades fronterizas.
En este escenario fronterizo, las sustancias tóxicas juegan un papel de capital importancia, ya que por más de 20 años, desde 1966 en que se instaló la primera industria maquiladora en la frontera hasta 1988, año en que se promulgó en México la Ley General de Equilibrio Ecológico y de Protección al Ambiente, el manejo de estos productos, en la región fue irracional y desconocido para muchos. En 1986, un estudio de El Colegio de la Frontera Norte arrojó que de 772 maquiladoras a lo largo de la frontera, sólo 20 de ellas notificaron a la Agencia de Protección al Ambiente de los Estados Unidos el retorno de sus desechos tóxicos (5). De tal forma, por años estos materiales fueron transportados, almacenados, utilizados, desechados como si no representaran riesgo alguno. Toneladas de ellos fueron materialmente arrojadas a los basureros públicos, terrenos baldíos, campo abierto, o vertidos al drenaje municipal.
“El medio ambiente de la región fronteriza está formado por unidades ecológicas cuya integridad se debe preservar a toda costa. Cualquier agresión a este medio ambiente daña no sólo a los afectados directos, sino hasta los mismos infractores” (6). No obstante lo anterior, hoy día se está encarando en esa zona un legado tóxico de treinta años del cual se desconocen sus dimensiones y para el cual se necesita estar preparados. Y si esto pasa en una región donde la conciencia ambiental, leyes, programas, acuerdos y recursos de protección al medio están presentes y en constante evolución, ¿que no sucederá en aquellos lugares lobotomizados por la falta de conocimiento sobre la cuestión ambiental y los riesgos del desarrollo?
La importancia que la presencia de las sustancias peligrosas en el ambiente tiene para la salud pública es indiscutible. Un representante de la Agencia de Sustancias Tóxicas y Registro de Enfermedades de los Estados Unidos (ATSDR), agencia creada para evaluar los riesgos de las sustancias peligrosas y proteger a la ciudadanía estadounidense, menciona que “diariamente los medios de comunicación nos recuerdan las amenazas que para la sociedad representan el plomo, mercurio, asbesto, radón, plaguicidas” (7).
Existen múltiples casos documentados de afecciones a la salud por exposición a sustancias peligrosas, en el caso particular de la frontera se puede mencionar el de los “Niños Mallory” de Matamoros, Tamaulipas, y el de la comunidad de la Colonia Anapra en Cd. Juárez, Chihuahua, cuyos primeros residentes se establecieron en un suelo contaminado y por años han estado expuestos a las emanaciones de la fundidora Asarco, esto sin contar los casos de desastres químicos ocurridos en Tijuana, Mexicali, Matamoros, Cd. Juárez, y otras ciudades fronterizas, casos que son numerosos y persistentes.
Para las autoridades de salud y ambiente de los países en desarrollo, no es labor sencilla detectar la presencia de tóxicos en el medio circundante y, mucho menos, determinar su impacto en a salud humana. Para tal efecto se requiere de recursos humanos capacitados y equipo apropiado, que escasamente existe en Latinoamérica.
Si a estas alturas del desarrollo en la región de las Américas, tiempo en que los asuntos ambientales se han convertido en prioridad y en tarea obligada, no estamos aun preparados para llevar los asuntos ambientales más allá del juego político, donde el control ecológico se burocratiza (8), quizá no vuelva a haber un momento más apropiado para rescatar lo rescatable. El costo de esta aventura está en gestación, apenas comienza a dar visos.
Colofón
No hay poder que detenga un desastre cuando este se ha gestado.
Referencias:
1. Holguín, Ricardo. Descubren 15 tambos con tóxicos en una vivienda; causan quejas y pánico en Granjas y Chapultepec Norte de Cd. Juárez, Feb.7 de 1992
2. Ramos, Guadalupe. Hallan cementerio tóxico Norte de Cd. Juárez, Abril 15 de 1992
3. Cody, Edward. La franja negra (Wash. Post) El Norte de Monterrey, Feb. 18 de 1992
4. Pacheco, Jose Emilio. La sangre de medusa. Era, Mex., 1990
5. Kochan, Leslie. The maquiladoras and toxics X Copy, s/f
6. Ortiz Monasterio, F. Algunas consideraciones sobre los desechos tóxicos en la región fronteriza de Mexico y Estados Unidos. El Colegio de México, Mex., 1985
7. Johnson, Barry L. Environmental health Haz.Sub.,& Pub.Hlth., ATSDR I(1), 1990
8. Albarrán de Alba, G. Reglamentos de control ecológico sobran, pero nadie los respeta. Proceso Nº 800, Marzo 2 de 1992
Victoriano Garza Almanza. Artículo publicado en 1992.
CRONICA DE UNA INTENTONA GOLPISTA
Las dictaduras, que en América Latina se creían cosa del pasado, perviven en muchos de nuestros países y algunas se enmascaran en formas seudo democráticas. Y en las naciones que gozan de una incipiente democracia, potenciales tiranos medran y confabulan para hacerse del poder. A cuatro años en el tiempo y a miles de kilómetros de distancia, recuerdo al Paraguay donde viví, y leo en mi cuaderno de notas los apuntes tomados durante el intento de golpe de estado que llevó a cabo Lino Oviedo en abril de 1996.
Asunción, Paraguay. Lunes 22 de abril de 1996. Todo comenzó por la mañana, cuando el presidente Wasmosy relevó del mando de las fuerzas armadas al general Lino Cesar Oviedo, el cual se negó a acatar la orden. Se refugió en el cuartel de caballería; desde allí conminó al presidente a retractarse. Le dio de plazo de 17:00 a 20:00 hs. En respuesta, el presidente reiteró públicamente su decisión. 12:00 hs. Militares patrullan la ciudad. Hora nacional de la siesta. Almuerzo en el departamento. Desde el piso 19 del edificio ubicado en Caballero, entre Palma y Presidente Franco, veo tanquetas cerca del Palacio de López y del Congreso. Regreso al trabajo. Sobrevuelo de aviones militares. A las 17:00 hs salí del trabajo y fui a “palmear”, como dicen aquí, a la calle Palma. Aparente tranquilidad. 20:35 hs. Manifestaciones populares en apoyo al régimen. Claxonazos por toda la ciudad. El presidente no está en Mvurubicha Roga, abandonó la casa y se asiló en la embajada americana. Los de la representación internacional de salud nos mantenemos en contacto. El jefe nos pide que permanezcamos en nuestras viviendas; si la cosa empeora iremos a su casa. Noto aprehensión. Oviedo tenía planeado eliminar al presidente y hacerse del gobierno por las armas, pero se le descubrió. 22:30 hs. Recibo llamada de una embajada. Era para el inquilino que anteriormente habitó el departamento. No obstante ser yo mexicano, quien habló me invitó a refugiarme en su embajada. Agradecí con un “thank you very much” y permanecí en el piso. Mil intentos de llamar a México, la compañía Antelco está bloqueada al exterior.
Martes 23 de abril. 06:30 hs. Por el río Paraguay llegaron del Pantanal algunas cañoneras. Hablo con los colegas. Desde el norte hay orden de no salir. Me asomo al balcón y veo tranquilidad afuera de la casa de gobierno pero revuelo en el Congreso. Radio y TV piden calma y que se eviten las compras de pánico. 08:30 hs. Salgo a la calle, pues casi no tengo provisiones. Fui hasta el Congreso. Cientos de políticos, gente, periodistas, cámaras. De regreso llego a el El País, supermercado frente a la Plaza Uruguaya. Largas filas. Compro el periódico, chipas, latas, velas. Ambiente tenso. Los padres de familia están recogiendo a los escolares que entraron a las 7 am. Se suspenden las actividades y se cierran los negocios. 09:28 hs Por Mariscal López bajan numerosas patrullas y autos blindados. Por la TV alcanzo a escuchar que se trata de Wasmosy y el embajador de EU. 10:00 hs. Junto agua en jarras, cacerolas, tina del baño, en todo. 12:40 hs. Llega Gaviria, secretario de la OEA. 14:10 hs. Los países del Cono Sur y EU anuncian que no aceptarán un golpe de estado. Corre el rumor de que el presidente premió con un ministerio a Oviedo para que se aquiete. Le llueven insultos. “Nada más falta que traiga de regreso a Stroessner”, comentan. 15:15 hs. Radio Ñandutí. Jamás había escuchado el uso de un lenguaje tan insultante y abundante de improperios por la radio como hoy. Argaña, del Partido Colorado, dice de la situación que “se trata de una opera bufa dirigida por los propios payasos”. 18:43 hs. Apagué radio y TV. La espera y el incesante ronroneo de los aviones me adormecieron. El presidente pasó de héroe a villano por ceder -supuestamente- ante las demandas de Oviedo. 23:00 hs. A pesar de la crisis, la gente tiene que descansar. Los protagonistas de tanta protesta se retiran. El Palacio de López está bellamente iluminado, pero deshabitado. Detrás, en el río, brillan imponentes los buques. Los militares se mueven fantasmagóricamente.
Miercoles 24 de abril. El país sigue en suspenso y uno sin sosiego. Se evalua la posibilidad de que las colegas no paraguayas salgan a Buenos Aires, nosotros permaneceremos en Asunción.
Jueves 25 de abril. 08:00 hs. Regresamos a la representación. Mando correos electrónicos a la familia. Me visita Sequera, quien estuvo exiliado doce años en Francia cuando Stroessner gobernó el Paraguay. Entró a mi oficina chocando los talones de sus botas y extendiendo el brazo hacia lo alto, a la usanza nazi, y dijo: “ahora el saludo paraguayo va a ser así”. Continuó diciendo, “como granja del Mercosur, el Paraguay está destinado al fracaso: muchas gallinas y nada de güevos”. Está muy avergonzado ante nosotros por lo que pasa en su país. 12:20 hs. Manifestación estudiantil. ¡La primera en más de medio siglo!, según escucho. Tomo fotos. 18:00 hs. Un locutor de Buenos Aires declaró: “el pueblo paraguayo tiene conciencia pero no movilización. Con tantas dictaduras y años de control, no saben manifestarse”.
Viernes 26 de abril. En la madrugada escuché cañonazos, quizá salvas. Cortaron la energía eléctrica y el agua. El día está torrencialmente lluvioso. 11:00 hs. La tensión sigue aumentando. Wasmosy asevera que Oviedo pasa a retiro y que no tendrá nombramiento alguno. Las calles se llenaron de gente gritando en apoyo al gobierno. Cambian muy fácil de opinión. Muchas tiendas continuan cerradas. 20:00 hs. La Liga Anticomunista Mundial erigió un monumento al sátrapa Stroessner en los sesentas. Adjunto a este, en los noventas construyeron la Nueva Plaza de la Democracia. Oviedo acaba de estar por aquí pero se equivocó. En lugar de pararse en la plaza stroessnista se desvió a la plaza de la democracia para arengar al pueblo. Cambió de táctica. Por primera vez en 36 años apareció en público vestido de civil y con una pañoleta roja al cuello, la que usan como distintivo los del Partido Colorado.
Sabado 27 de abril. 17:45 hs. Temprano por la mañana encontré un café abierto, frente al Panteón de los Héroes, donde reposa el Dr. Francia: su Excelencia el Supremo Dictador Perpétuo de la República del Paraguay, como se autodenominaba. Lluvia intensa, calles vacías, parece cementerio. Caen funcionarios que pactaron secretamente con Oviedo.
Domingo 28 de abril. 12:02 hs. Sigue diluviando. El río Paraguay comienza a desbordarse por algunas de sus orillas. El agua y el fin de semana parecen haber inyectado una dosis de calma a la intentona golpista. ¡Por fin me comunico a México!
En su obsesiva ambición por gobernar el Paraguay, Lino Oviedo se amafió con el presidente títere Cubas para asesinar al estorboso vicepresidente Argaña en 1999. No resultó. Huyó y Menem lo asiló en Argentina. En la constelación de dictadores, Stroessner vive placidamente en Brasilia. Videla porta una inmunidad casi tan importante como la de Espinosa Villarreal en México. El sanguinario Ríos Montt predica religión en Guatemala. Pinochet se puso a salvo de las gerontofóbicas persecusiones españolas. Hugo Banzer, después de ostentar uno de los gorilatos latinoamericanos de los setentas, ahora es presidente de Bolivia vía voto y, para no perder la forma, se ejercita imponiendo un estado de sitio. Fujimori, que hace diez años fue electo presidente del Perú, es ambiciosillo y sueña, como el PRI mexicano, en resguardar el poder lejos de los ineptos y los tontos por 70 años + 6.
Victoriano Garza Almanza
Originalmente publicado en el
Diario de Juárez. Año 2000
RIESGOS AMBIENTALES PARA LA SALUD MATERNO INFANTIL EN LA FRONTERA MEXICO-ESTADOS UNIDOS
Los niños que crecen y se desarrollan en la frontera entre México y los Estados Unidos corren un riesgo de salud mayor que los niños que viven más al sur o al norte de esa región. Los grandes movimientos migratorios, la dinámica del desarrollo industrial y las agitadas actividades comerciales en la zona han creado un modelo político, social, cultural y bio-ecológico muy singular. Se trata de un área de conjunción entre un país desarrollado y un país en desarrollo con poblaciones diferentes en cuanto a estilos y perspectivas futuras de vida.
La firma del Tratado de Libre Comercio entre México y los Estados Unidos anticipa un desarrollo industrial más acelerado, un aumento en el flujo migratorio, un incremento en el intercambio de materia prima y productos acabados y, especialmente, un riesgo mayor de deterioro de la calidad de vida en la región.
Todos esos factores de desarrollo comercial han causado una preocupación ambiental que no es nueva, ya que se remonta a agosto de 1963, cuando la Conferencia Internacional de Sanidad Ambiental México-Estados Unidos propuso la creación de un Programa Binacional. Con ese objetivo, los Secretarios de Salud de los dos países, el Director de la Organización Panamericana de la Salud y los Comisionados de Salud de los estados de Texas, Nuevo México, Arizona y California firmaron un Acuerdo en Ciudad de México el 6 de agosto de 1963. El objetivo concreto del Programa fue el saneamiento de los desechos sólidos y las aguas residuales en las comunidades fronterizas.
La instalación de la primera industria maquiladora en México en 1966, marcó el comienzo de un período de desarrollo binacional mexicano-americano y nuevas fuentes de trabajo para una población que, en aquella época, era de aproximadamente tres millones de habitantes. De esa manera, la industria maquiladora reemplazó al Programa Bracero, que no hacía mucho concluyera y que dejara sin empleo a miles de trabajadores.
La nueva industria utilizó la infraestructura urbana existente, que era inadecuada para esos propósitos. La demanda excesiva de mano de obra, no abastecida por las comunidades locales, incrementó la densidad de los movimientos migratorios, con personas que procedían tanto de las zonas rurales adyacentes como de los estados y municipios más alejados del país. Las necesidades de las nuevas industrias rebasaron la capacidad de servicio de las viejas ciudades fronterizas que durante más de cien años vivieron del comercio y que tenían un régimen de crecimiento poblacional decenal menor al 30%. Así, ciudades como Acuña, Coahuila, que en 1965 tenía una población de 8.000 habitantes y una infraestructura básica de servicios para 20.000 personas, tiene ahora después de 28 años, 120.000 habitantes y 30% de deficiencia en su vieja infraestructura de servicio. Sesenta industrias maquiladoras establecidas dentro de sus límites vierten directamente en el ambiente sus elementos contaminantes.
Las comunidades fronterizas están expuestas al deterioro de su ambiente inmediato, y la falta de planificación urbana para adaptar la capacidad de crecimiento de los municipios ha originado graves problemas de vivienda, seguridad, educación, y especialmente de saneamiento.
Durante la XXVI Reunión Anual de la Asociación Fronteriza Mexicano-Estadounidense de Salud (AFMES) en 1969, el Dr. Paul Q. Peterson, Asistente del Cirujano General de los Estados Unidos, destacó los problemas más importantes de saneamiento ambiental en la frontera Medico-Estados Unidos:
1) Abastecimiento y calidad del agua
2) Insuficiencia de la red de drenaje
3) Asentamientos humanos en condiciones sub-estándar por la falta de planificación urbana
4) Métodos e instalaciones deficientes para la recolección y eliminación de los desechos sólidos
5) Contaminación de la atmósfera por las fundiciones y el desarrollo industrial incontrolado
El Dr. Peterson recalcó en esa oportunidad la necesidad de disponer de recursos financieros adecuados para el desarrollo de un programa integral de saneamiento ambiental proporcional a las dimensiones del problema. Señaló asimismo, la urgencia de que la población tomara consciencia y sintiera más preocupación por el ambiente para encontrar la solución adecuada al problema de la contaminación.
Dentro de ese mismo contexto, Richard Bath señaló en 1973, que los problemas ambientales en la región de la frontera requerían un enfoque ecosistemático para determinar la interrelación de los fenómenos ecológicos y enfrentar eficazmente los problemas ambientales.
Pero aun faltaba un elemento más por tomar en cuenta dentro del esquema ambiental México-Estados Unidos, el que sumado al criterio del Programa Binacional de 1963, constituiría el andamiaje de un plan de actividades que no apareció hasta años después. Este elemento son las substancias peligrosas que durante años utilizó y generó la industria maquiladora.
El interés por los problemas ambientales en la zona no es una nueva preocupación. Lo que si representa algo nuevo en esta época, es la dimensión convencional que se le dio a esta frontera en 1983 cuando el Presidente estadounidense Ronald Reagan y el Presidente mexicano Miguel de la Madrid firmaron en La Paz, B.C.S. un Acuerdo Internacional de Cooperación para la Protección del Ambiente en la Zona Fronteriza. La Agencia de Protección al Ambiente de los Estados Unidos (EPA) y la Subsecretaría de Ecología de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Ecología de México, hoy Secretaría de Desarrollo Social (SEDESOL), fueron designados organismos responsables de la vigilancia y control de los problemas ambientales.
El Acuerdo estableció que “…el área fronteriza se refiere al área situada dentro de 100 kilómetros hacia ambos lados de los límites terrestres y marítimos de los países signatarios…”; el Acuerdo determinó como franja fronteriza la zona de 200 kilómetros de ancho, 3,120 kilómetros de largo en tierra, y 650 kilómetros de largo en el mar, que se extiende desde el Océano Pacífico hasta el Golfo de México.
De esa manera, el área física de la región fronteriza que constituye el ambiente binacional tiene 624.000 kilómetros cuadrados, 25 condados del lado de los Estados Unidos y 35 municipios en México, y una población estimada actualmente en diez millones de habitantes.
Con el Acuerdo de la Paz, B.C.S., las provincias biogeográficas al norte y al sur de la línea fronteriza y sus poblaciones que sufren el efecto directo del desarrollo urbano y rural estarían protegidas de factores ambientales adversos. En ese respecto, se trató de homologar el control general de la región y reducir el efecto de los procesos de desarrollo sobre el ambiente. Sin embargo, durante los años siguientes al Acuerdo no se observó en los dos países gran progreso en el desarrollo de actividades de protección y control de la contaminación.
En 1990, el Presidente de México Carlos Salinas de Gortari y el Presidente George Bush de los Estados Unidos se reunieron en la Ciudad de Monterrey, N.L. para tratar sobre las relaciones futuras entre los dos países. Ese encuentro dio inicio a la política más ambiciosa de las dos naciones: la creación del mercado común, el Tratado de Libre Comercio de Norte América, junto con Canadá,
Uno de los puntos de cooperación internacional que ahí se discutieron fue la organización inmediata de una agenda de trabajo para el desarrollo de un plan binacional de protección ambiental. Con ese propósito, la EPA y la actual SEDESOL elaboraron el denominado Plan Integral Ambiental Fronterizo con la participación permanente de los sectores público y privado, para el mejoramiento de las actividades de coordinación y cooperación dirigidas a la solución de los problemas de contaminación del aire, el suelo, el agua y la eliminación de los desechos tóxicos.
Los elementos: financiero, interés público, enfoque ecosistemático y substancias peligrosas no se conjugaron sino hasta ese momento.
Durante el período diciembre 1990 – agosto 1991 se prepararon cinco borradores del Plan Integral Ambiental Fronterizo México-Estados Unidos. En el mismo año, las organizaciones responsables llevaron a cabo 17 audiencias públicas en ambos lados de la frontera para escuchar y tomar nota de las opiniones y reclamos de los habitantes de la zona, y ampliaron el período de recepción de recomendaciones hasta noviembre de 1991. El Plan Integral se publicó en febrero de 1992, confirmando el compromiso financiero de México y los Estados Unidos para resolver los problemas de la región.
Los problemas ambientales de la frontera México-Estados Unidos que representan un riesgo a la salud, se agruparon básicamente en tres categorías:
1) Funcionamiento deficiente y carencia de infraestructura básica de servicios para desechos sólidos y líquidos
2) Transportación de substancias y desechos peligrosos a través de la frontera, y disposición inadecuada de los residuos
3) Control de fuentes industriales contaminantes
CONDICIONES AMBIENTALES DE RIESGO
PARA EL CRECIMIENTO Y DESARROLLO
AGUA
Abastecimiento y Calidad
En las principales comunidades fronterizas el agua proviene en su mayor parte de los Ríos Bravo y Colorado, ya que las fuentes subterráneas de agua son escasas. En el caso particular de la comunidad binacional de El Paso, Texas/Ciudad Juárez, Chihuahua, el suministro de agua proviene del Río Bravo y de los acuíferos de Mesilla y Bolsón del Hueco. A lo largo de la frontera, tanto el agua rodada como la almacenada es de dudosa calidad, ya que la falta de infraestructura para el manejo de las aguas residuales contamina los ríos con desechos fecales y químicos.
Aguas Residuales
Setenta por ciento (70%) de la población urbana que reside al sur de la frontera dispone de servicios de agua potable, y 60% de servicios de drenaje. Por otra parte, los asentamientos humanos ilegales o colonias sobre el norte de la frontera carecen de servicios de agua potable y drenaje. En las ciudades fronterizas mexicanas y en las colonias a lo largo de la frontera entre Texas y Mexico, la falta de servicios de agua potable y alcantarillado ha originado problemas sanitarios como las enfermedades gastrointestinales. No obstante, considerando que este escenario representa otros riesgos a la salud, como es el caso del cólera, las campañas preventivas para evitar su aparición han traído como consecuencia la disminución de las enfermedades gastrointestinales de mayor prevalencia en la región.
AIRE
Calidad del Aire
La contaminación del aire afecta sólo a algunas ciudades fronterizas populosas e industrializadas que exhiben tránsito binacional constante de vehículos automotores. Las fuentes estacionarias más importantes de contaminación atmosférica son las fábricas de ladrillo, las refinerías de petróleo, las plantas de cemento, las fundiciones de metal y otros minerales, y las centrales de electricidad o energía.
En las ciudades fronterizas con gran volumen de tránsito las fuentes móviles de contaminación son los vehículos automotores. En esas zonas es menos costoso que en el resto del país adquirir un automóvil. En consecuencia, la mayoría de los residentes posee un vehículo, muchos de ellos con más de diez años de antigüedad y funcionamiento deficiente, por lo que producen altas concentraciones de monóxido de carbono.
En Ciudad Juárez/El Paso, el problema es aún más grave, ya que aproximadamente 41.000 vehículos cruzan al día, tomándoles de 30-45 minutos pasar los puentes internacionales.
El Paso, Texas supera los estándares de emisión establecidos por la EPA en cuanto al total de partículas suspendidas, monóxido de carbono y ozono.
En esta zona también se observa el fenómeno de inversión térmica que se acentúa durante los meses de invierno.
Los habitantes de las zonas marginales de las ciudades mexicanas y de las colonias americanas, padecen de enfermedades bronco-respiratorias, parasitosis y alergias. Esas enfermedades son ocasionadas especialmente por las condiciones desérticas, los fuertes vientos de la región y el polvo que se levanta y disemina residuos biológicos en esas comunidades que carecen de caminos pavimentados.
Actualmente, en las ciudades de Tijuana/San Diego, Ciudad Juárez/El Paso, y Matamoros/ Brownsville, se desarrollan programas de muestreo de aire para medir los niveles de carbono, ozono y metales.
DESECHOS SOLIDOS
La eliminación de los desechos sólidos es un problema grave en la región fronteriza, ya que los servicios municipales de limpieza no disponen de personal y equipo suficientes para su manejo, y con frecuencia depositan la basura en lugares abiertos.
De acuerdo con las estimaciones del Plan Integral Ambiental, en la frontera mexicana se genera 0.654 kilogramos diarios per cápita de desechos sólidos, es decir, 2,493.7 toneladas métricas diarias. Del lado americano se producen 2.2 kilogramos diarios per cápita, o sea 12,699 toneladas métricas diarias. En total se producen 15.193.5 toneladas métricas diarias de desechos. La diferencia en toneladas entre uno y otro lado de la frontera, se debe a las envolturas y cubiertas que por lo general tienen los productos americanos. No obstante, esos promedios difieren de acuerdo con la estación, aumentando considerablemente en el verano por el consumo mayor de frutas y líquidos envasados.
Las zonas marginales de las ciudades fronterizas no cuentan con servicios municipales de limpieza, por tanto, los desechos son colocados con frecuencia en los patios traseros de las viviendas o en los terrenos baldíos. Lo mismo ocurre en las colonias del lado fronterizo americano.
Aunque los desechos industriales deben ser eliminados de manera adecuada de acuerdo a su cantidad y características, gran parte de ellos son colocados en los basureros municipales por los mismos servicios de limpieza, o de manera ilegal por las empresas que los producen.
LA INDUSTRIA MAQUILADORA
La industria maquiladora a lo largo de la frontera México-Estados Unidos, ha venido a establecer una nueva época con un diferente estilo de desarrollo. El sector de salud ha expresado preocupación por los procesos industriales que emplean estas empresas. Esos procesos industriales presentan riesgos especiales de salud para los trabajadores expuestos al contacto con las substancias químicas peligrosas que se emplean en la manufacturación, a la emanación de gases tóxicos y asimismo por el nivel de concentración que requiere el proceso de ensamblaje para llenar las cuotas asignadas de producción.
El número de industrias maquiladoras en la zona fronteriza norte de México se ha incrementado considerablemente. Exclusivamente sobre la línea fronteriza, en la actualidad operan 1.560 industrias que emplean 356.261 trabajadores aproximadamente. Esas industrias están distribuidas en 15 poblaciones de la frontera.
SUBSTANCIAS PELIGROSAS
Productos Industriales
Como se mencionó líneas arriba, el problema causado por las substancias peligrosas que utiliza la industria maquiladora en la zona fronteriza es un problema ambiental relativamente nuevo. El problema se centra en el manejo inadecuado de substancias peligrosas que producen residuos tóxicos, que penetran en el ambiente y afectan al hombre y sus comunidades.
La eliminación de los desechos peligrosos representa un riesgo grave de salud pública. La SEDESOL y la EPA han reportado que la eliminación ilegal de los residuos tóxicos es un hecho frecuente en la zona fronteriza. En 1991, la EPA notificó que un 54 % de la industria maquiladora estaba trabajando con sustancias tóxicas, y que sólo el 35 % de esas industrias regresaba sus residuos tóxicos a los Estados Unidos. No se ha determinado cómo eliminan las restantes empresas sus desechos tóxicos.
En la región fronteriza se utilizan con frecuencia barriles metálicos como depósitos de agua destinada a la preparación de alimentos, aseo personal y lavado de ropa. El uso de esos barriles presenta un riesgo especial de salud, ya que esos barriles originalmente fueron depósito de substancias tóxicas; luego, son pintados con pinturas de alto contenido de plomo y colocados al aire libre sin ninguna clase de cobertura para proteger el agua.
Asimismo, es común que los padres de familia, trabajadores de la industria maquiladora, regresan a sus hogares con la ropa cargada de partículas peligrosas que dispersan sobre el piso, las mesas y camas de las viviendas.
Agroquímicos
La franja de tierra fronteriza tiene 1, 012,145 hectáreas de tierra cultivable que produce principalmente algodón, sorgo, avena y maíz, mientras 8, 299,595 hectáreas producen forraje para pastos nativos. Los fertilizantes y plaguicidas que se utilizan en ambos lados de la frontera son en parte los mismos. Pero algunos de estos no se usan en un lado, porque son muy caros, o en el otro, porque su uso está prohibido. En 1990, la Comisión Internacional de Límites y Agua detectó DDT, DDE y clordano en muestras de tejidos de peces provenientes de la Presa Internacional Falcón, en Laredo, Texas/Nuevo Laredo, Tamaulipas.
Los plaguicidas son algunas de las substancias tóxicas que mayor uso han tenido en la franja fronteriza, sin embargo, significan un problema ambiental sobre el cual se dispone de escasa información.
Productos domésticos
La región fronteriza presenta una situación particular, de un lado se expenden los más sofisticados productos de limpieza o de control de plagas, y se refuerza rigurosamente el cumplimiento de la ley en cuanto a su uso, y en el otro lado se expenden insecticidas y jabones con DDT que se emplean para el control de plagas caseras o para combatir los piojos en los niños. En el microambiente casero se encuentran con frecuencia más de cinco productos químicos tales como petróleo, alcohol industrial, lejía, insecticidas líquidos o en polvo y otros productos de limpieza que presentan riesgos de salud para los niños.
FACTORES DE RIESGO AMBIENTAL
Es indiscutible que parte de la morbilidad y mortalidad que ocurre en la zona fronteriza entre México y los Estados Unidos está asociada con factores ambientales adversos. Sin embargo, es difícil determinar el porcentaje de morbi-mortalidad causado por los agentes ambientales adversos y el porcentaje causado por los factores no ambientales. Algunas enfermedades gastrointestinales como las diarreas, por ejemplo, están directamente asociadas al agua contaminada por materia fecal u otros residuos biológicos. No obstante, no se ha determinado si otras enfermedades, como el cáncer de la piel o bien los defectos del tubo neural que han ocurrido en la frontera durante los últimos meses, están relacionadas con los agentes contaminantes.
Si bien, como en un principio se mencionó, el ambiente de la región fronteriza representa para el desarrollo de los niños un riesgo mayor que el de otras regiones de uno u otro país, p.e. las ciudades hermanas de El Paso/Ciudad Juárez y San Diego/Tijuana exhiben los niveles más altos de contaminación en los dos países asociados con la falta de agua potable, manejo inadecuado de desechos y una deficiente calidad del aire, el esfuerzo que sus comunidades y autoridades están haciendo para reducirlo es patente.
Por un lado, los Gobiernos de México y Estados Unidos, a través de las autoridades de ecología y medio ambiente, han destinado cerca de 1,000 millones de dólares para la operación de la primera etapa 1992-94 del Plan Integral Ambiental Fronterizo, lo que significa para la región una mejor coordinación, incremento de infraestructura básica de servicios y un mayor control sobre la calidad de aire, agua y suelo. Por otro lado, las autoridades de salud de dichos países dieron inicio, en 1992, a un programa binacional de salud denominado Proyecto de Ciudades Hermanas cuyo propósito es el de “desarrollar a largo plazo una estrategia binacional de salud y actividades conjuntas con los oficiales locales de salud de los Estados Unidos, y los Jefes de Jurisdicción de México”.
Con el tema de salud ambiental, son 2 los pares de ciudades hermanas que están participando: Nogales, Son./Nogales, AZ con un proyecto de educación ambiental, y Cd. Acuña, Coah./Del Rio, TX con un proyecto para mejorar la infraestructura de agua potable y aguas residuales. Además, el Ayuntamiento Municipal de Cd. Juárez recientemente solicitó de la Organización Panamericana de la Salud, su cooperación técnica para la construcción del nuevo relleno sanitario, diseño de modelos para recolección eficiente de basura, y la creación de un programa de concientización ecológica.
Ante el esfuerzo y entendimiento que, entre otros, se está dando en los sectores de salud y ambiente de México y los Estados Unidos, la meta por alcanzar una mayor protección a la salud humana y a los ecosistemas naturales de la región, tiene sus raíces en la concientización de los niños que hoy habitan la región y que mañana tomaran el destino en sus manos.
VGA. Environmental Health Consultant. PAHO Field Office. El Paso, Texas. Frontera MEXUS.
Symposium. Foundation for the future: The health of the family in the United States – Mexico Border.
Pan American Health Organization/World Health Organization
Carnegie Corporation of New York
Pew Charitable Trust
El Paso, Texas. February, 1993.