Procrastinación o el arte de dejar todo para después: Cuando haces otras cosas en vez de escribir la tesis



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Nunca dejes para mañana lo que puedas hacer pasado mañana.

Mark Twain

Una de las causas por las cuales las cosas no marchan en la vida tal y como quisiéramos, es la informalidad; es la mala costumbre de no cumplir a tiempo con los compromisos adquiridos o de plano dejarlos de lado. A esto se le conoce como procrastinación, que es el hábito de aplazar lo que se debe hacer ahora y dejarlo para después.

Pero el problema real no es dejar las cosas para mañana, sino que al día siguiente se pospondrán para hacer otras. Se deja de hacer lo prioritario por lo menos importante. Esa manía, más que una excepción es la regla. Es habitual en cualquier ámbito de la sociedad. No hay un procrastinador igual a otro, cada cual tiene sus propios y personales pretextos para postergar lo que hay que hacer. Y como no pasa nada cuando no hacemos lo que debíamos hacer, o al menos eso creemos, el hecho de posponer las cosas reafirma nuestra dejadez.

En la universidad, la procrastinación tiene efectos negativos entre los estudiantes, manifestándose como estrés y, en consecuencia, bajando la productividad de algunos y alterando sus niveles de salud y bienestar. En aquellos estudiantes que se encuentran en el proceso de redacción de sus tesis, especialmente en la maestría o doctorado, la procrastinación se hace más habitual que en otras etapas de sus estudios, con el consecuente resultado de tener que aplicarse a escribirla a última hora, a toda carrera y mal, o, peor aún, verse orillados a no terminarla.

La procrastinación crónica, según Jaffe (Why wait? The science behind procrastination, 2013), se acompaña de pereza, apatía, aburrimiento, cansancio, depresión, insomnio, subestimación, empujando al individuo a aislarse y enclaustrarse, mental y/o físicamente, lo que ocurre cuando el sujeto entra en una etapa álgida. Y es que el problema, dice Webb (2016), el cerebro humano está programado para procrastinar.

¿Y qué pasa cuando la sociedad en general, de igual manera que el individuo, procrastina, retrasando acciones que sin demora debe emprender?

Lemery, Williams y Farmer, editores científicos de las universidades de Colorado y Harvard, plantean que probablemente las futuras generaciones llamarán a nuestra era “la época de la gran procrastinación” (2014), suponiendo que haya una sociedad intelectual después del cambio climático. Esto, en razón a la negligente postura y forma de encarar el problema del cambio climático por los gobiernos, empresarios, intelectuales, militares y sociedad en general, pues, a pesar de los hechos que demuestran que el clima global está seriamente amenazado, y con ello la naturaleza que conocemos y la humanidad, la comunidad mundial solamente se compromete a medias, vacila en tomar acciones de peso, y malgasta el tiempo en reuniones internacionales que no conducen a nada concreto.

John Perry, profesor de Stanford, razona en The art of procrastination (2012) que el profesorado universitario no está exento del síndrome del procrastinador, y, poniéndose a sí mismo como ejemplo, declara que: “por meses intenté escribir este ensayo. ¿Encontré el momento para hacerlo? En cierta forma sí, pues tengo varios artículos y un libro de texto que escribir, un proyecto de la National Science Foundation (Fundación Nacional de Ciencias de los Estados Unidos) que empezar, y borradores de tesis del doctorado que revisar. Así que, estoy escribiendo este libro como una forma de no hacer todas aquellas cosas”.

Sobre el tema de la procrastinación se han escrito libros y artículos al por mayor, en todos los idiomas. En la universidad americana son incontables los estudiantes que han dedicado 3 o 4 años de sus investigaciones doctorales para indagar los vericuetos de la procrastinación en la vida estudiantil, en el trabajo, en el hogar, así como el inasible perfil del procrastinador.

Sin duda, siempre hallaremos algo más interesante en que ocupar el tiempo que debemos destinar a sacar adelante lo urgente.

Referencias:

Jaffe, E. 2013. The science behind procrastination. APS. http://bit.ly/2GrPoFz

Lemery J, C Williams & P Farmer. 2014. The great procrastination. Editorial. Health Hum Rights. Jun 14;16(1). http://bit.ly/2veAUDE

Perry J. 2012. The art of procrastination. USA: Workman Pub. Co.

Webb, C. 2016. How to beat procrastination. Harvard Business Review. http://bit.ly/2wCTDqD

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Victoriano Garza Almanza

Frontera MEXUS

Viernes 19 de abril del 2019

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