EL SACRIFICIO DEL PEON: PLAGIO DOCTORAL EN LA PONTIFICIA UNIVERSIDAD GREGORIANA DE ROMA



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Es mejor tomar lo que no te pertenece que dejarlo abandonado. Mark Twain

¡Eso fue un sacrificio de peón!

!Das war ein Bauernopfer!

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La denuncia

El obispo Stephen Robson de la diócesis de Dunkeld, Escocia, fue señalado por el Prof. P. DDr. Alkuin Schachenmayr OCist, de la Philosophisch-Theologische Hochschule Benedikt XVI, Austria, por presunto plagio en su tesis doctoral.

En su artículo Concerns about Bishop Stephen Robson’s Dissertation on Bernard of Clairvaux, publicado en la revista Analecta Cisterciensia 69 (2019), Schachenmayr señala que la tesis para el doctorado en teología del obispo Robson, que lleva por título: With the Spirit and Power of Elijah (Lk 1,17). The Prophetic-Reforming Spirituality of Bernard of Clairvaux as Evidenced Particularly in his Letters (2003), que además fue una tesis que recibió numerosos premios y reconocimientos, contiene numerosos párrafos que fueron tomados tal cuáles de fuentes que no referenció y sí, en cambio, escribió como si fueran propios.

Una de las fuentes principales de las tesis, las cartas de Bernard of Clairvaux, afirma Schachenmayr, fue muy utilizada por Robson, y de ahí tomó frases y párrafos completos sin indicar su procedencia.

El sacrificio del peón

Schachenmayr asegura que Robson “está familiarizado con los principios de la citación y los usa extensivamente. Su habilidad hace difícil entender por qué no citó sus fuentes”. Y continua diciendo, “Lahusen (Benjamín) introdujo el término sacrificio del peón (Bauernopfer-Referenz) para explicar tal fenómeno”

Citando a Lahusen, Schachenmayr explica el fenómeno del sacrificio del peón como sigue: “El autor del registro cita una pequeña parte del producto del trabajo intelectual de otro autor, con el propósito de que lo redactado se vea más como trabajo propio que de otro”. Es decir, el plagiario hace modificaciones mediante pequeñas ediciones, quitando una palabra aquí y otra allá, pero sin modificar el sentido de la frase o párrafo que le dio el autor original.

Schachenmayr prueba, mostrando algunos párrafos de la tesis doctoral de Robson, que el imputado, cuando escribía su tesis, sabía muy bien manejar sus referencias y citar correctamente el trabajo de los autores que utilizaba. Por tal motivo, reitera el acusador, Robson cometió plagio. Y demuestra su aseveración reproduciendo párrafos de la fuente original y cotejándolos, lado a lado, con los párrafos escritos por Robson.

Cuando copias una vez, seguro lo harás más veces

Por lo encontrado en la tesis de Robson, Schachenmayr infiere que “cuando los autores hacen un uso consciente de tales sacrificios de peones, es probable que otros segmentos de su trabajo sean idénticos a otras fuentes, pero sin citarlos”. Y seguidamente se refiere a otros autores que aparecen en la tesis, cuyo trabajo intelectual fue manejado con la misma desatención por Robson.

Así, el acusador señala una tras otra las diferentes copias de los textos de otros autores que aparecen en la tesis, y dice que el olvido o el descuido, sobre todo en la redacción de una tesis doctoral tan extensa como la que escribió Robson y con tantas referencias, a cualquiera se le podría pasar por alto entrecomillar o indicar la fuente con un pie de página u otro señalizador. Sin embargo, Schachenmayr insiste, el hecho del sacrificio del peón es tan repetitivo que no deja de ser sospechoso, por lo que más que un acto involuntario se trata de un acto consciente.

Culpabilidad compartida

Schachenmayr también inculpa (1) a los revisores de la tesis, quienes debieron de haberse percatado de los equívocos del doctorante, (2) a los editores de la serie Analecta Gregoriana que no se opusieron a las secciones repetidas y redundantes existentes en la tesis, y (3) a quienes reseñaron y premiaron la tesis-libro de Robson.

La Universidad Gregoriana, atendiendo a los cargos que se le hacen al Obispo Robson, anunció que revisaría el caso. Por su parte, el imputado declaró “puedo afirmar categóricamente que nunca hubo ninguna intención de plagiar ningún trabajo”, que va a aceptar el juicio que haga su alma mater, y cualquiera que sea el fallo “estaré feliz de que la Gregoriana anule mi texto si lo cree conveniente”.

Cacería de plagiarios

La búsqueda de presuntos plagiarios de tesis doctorales se convirtió en una verdadera cacería en algunos países europeos, como Alemania, Austria, Francia, España o Hungría. El que la cacería sea dirigida contra personajes públicos, como sucedió en Alemania contra funcionarios del gabinete de Ángela Merkel, quienes tuvieron que renunciar cuando los evidenciaron, o como ha pasado con el presidente del gobierno de España Pedro Sánchez, es una advertencia contra quienes cometen plagio en la academia, donde estos ilícitos no dejan de producirse.

El caso del obispo Robson no es único. Si con la misma minuciosidad se revisaran las tesis doctorales de todos los estudiantes, en no pocas tesis surgirían incontables anomalías. Pero el problema no es únicamente del estudiante; el asesor principal y los lectores de la tesis, que se supone que la leerán y emitirán un dictamen sobre la misma, son tan culpables de plagio como el tesista; uno la escribe y los otros la suscriben.

Responsabilidad compartida o ‘asesoría basada en la confianza

Sin embargo, esta idea sobre la corresponsabilidad del binomio tesista-asesor no es aceptada por muchos profesores. Hace tres años, a raíz del escándalo sobre el plagio de tesis por parte del entonces presidente de México Enrique Peña Nieto, Lorenzo Meyer, investigador del Colegio de México (COLMEX), declaró en el programa radial de Carmen Aristegui que el único responsable de la tesis es el estudiante que la escribe. Y agregó que: “un profesor (el asesor) se basa en la buena fe de sus estudiantes. Si el estudiante no tiene una ética sólida, tú ya no se la vas a dar”. Y, agregó: “tu responsabilidad frente a él, es hacerle saber que estás actuando de buena fe, que le das toda la confianza”.

A continuación cito lo que escribí y publiqué en el NTR de Guadalajara en el año 2017 con respecto a la relación y compromisos entre el tesista y su asesor:

“Por mi experiencia de más de 20 años dirigiendo y enseñando escritura de tesis, las cosas no son tan simples (como lo que afirma Meyer). No podemos actuar de ‘buena fe’ y dejar que el tesista se las arregle solo; eso no es asesoría, es irresponsabilidad”.

“Hoy día (tanto en aquel año 2017 cuando publiqué la nota como en el actual 2020) estoy haciendo coaching a tesistas de maestría en ingeniería ambiental de último semestre (ahora de nivel licenciatura), y noto que aunque los asesores estén encima de ellos hay cantidad de detalles por corregir. Si esos estudiantes en particular fueran dejados que hicieran las cosas confiando en su ‘buena fe’, sus  tesis serían un desastre. La verdad es que hasta para dirigir tesis hay que aprender a hacerlo, no basta tener un título universitario y reconocimiento para ser asesor estrella. Por eso hay buenas, malas y pésimas tesis, porque hay buenos y malos asesores… y asesores de fe”.

Por exceso de fe y mucha falta de vigilancia ocurren los plagios en las tesis, y los plagiarios se titulan.

Colofón

Un defecto maravilloso del ser humano es que somos incapaces de hacer copias perfectas. Austin Kleon en Roba como un artista.

Referencias

Flynn JD. 2020. Scotland’s Bishop Robson accused of plagiarism in dissertation. Catholic News Agency. Jan.15.20. http://bit.ly/38Jgkx3

Garza-Almanza V. 2017. Sociedad tesista-asesor: Una relación de buena fe. Diario NTR Guadalajara. México

Schachenmayr A. 2019.  Concerns about Bishop Stephen Robson’s Dissertation on Bernard of Clairvaux. Analecta Cisterciensia (69). ISBN: 978-3-903118-97-3

POSTSCRIPT: EL SACRIFICIO DEL PEON. EL OBISPO ROBSON, ACUSADO DE PLAGIAR EN SU TESIS DOCTORAL, FUE EXONERADO http://bit.ly/3cvnXK3

Tema relacionado que puedes ver en el blog de Publica o Perece:

¿Cómo debe ser la relación entre el tesista y el asesor de tesis? http://bit.ly/2uuh36f

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Victoriano Garza-Almanza

Ciudad Juárez, Chihuahua

Frontera MEXUS

Viernes 24 de enero del 2020

Correo: vicgarzal@gmail.com

Twitter @publicaoperece

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