¿Por qué es tan aburrida la literatura científica y académica? II

La elaboración de un artículo científico tiene sus reglas, lo que facilita su escritura pero limita la creatividad del autor. Esto está bien para quien no sabe escribir y sí investigar, pues sólo redactará informes siguiendo el patrón IMRyD. Pero hay que tener en cuenta que el patrón de escritura científica es más que el esquema IMRyD; en su estructura interna los textos son pasivos, en tiempo pasado, impersonales, y se realizaron en algún lugar.

Las 4 Ps de la escritura científica y la escritura de tesis

La elaboración de un artículo científico tiene sus reglas, lo que facilita su escritura pero limita la creatividad del autor. Esto está bien para quien no sabe escribir y sí investigar, pues sólo redactará informes siguiendo el patrón IMRyD. Pero hay que tener en cuenta que el patrón de escritura científica es más que el esquema IMRyD; en su estructura interna los textos son pasivos, en tiempo pasado, impersonales, y se realizaron en algún lugar.

Es decir, que los artículos deben estar escritos tomando en cuenta: (1) Primera persona, (2) voz Pasiva, (3) tiempo Pasado, y (4) Presencia.

Luego, para empezar, en la escritura científica no es aceptable, por tradición, la primera persona como  el “yo” ni el “nosotros”. No es permisible el “yo descubrí”, sino que “se descubrió”; tampoco el “nosotros inventamos”, sino que “se inventó”. El carácter impersonal de los trabajos es una de las principales marcas en esta clase de escritos, incluidas, y especialmente, las tesis de maestría y las disertaciones doctorales.

Ahora, ¿por qué usar tiempo pasado? Porque el autor se refiere a una investigación que ya realizó. Se dice que por su naturaleza neutral, el artículo escrito en tiempo pasado mantendrá la frescura, o sea, dará la impresión al lector de que los resultados que presenta fueron producidos no hace mucho, y establecen un límite claro en el tiempo. 

Además, si se afirma en tiempo presente, por ejemplo, “el fumar produce cáncer”, se estará generalizando de manera incorrecta y se deja la puerta abierta a especulaciones. Pero si se informa: “se encontró que el tabaco es un factor de riesgo que incrementa la probabilidad de contraer cáncer”, el efecto que produce la frase en tiempo pasado es totalmente diferente.

Respecto al uso de la voz pasiva en vez de la voz activa, una de las explicaciones que he obtenido es que, al omitirse el uso de la primera persona, esto forza a que se manifieste el carácter humilde del investigador explicando las cosas de una manera impersonal, como que otro alguien hizo lo que él hizo. Bueno, la verdad es que yo casi no conozco investigadores humildes.

En segundo lugar, se dice que esto de la pasividad le da un sentido de mayor objetividad al artículo o tesis. Esto es falso, puedes leer ensayos matemáticos de Jacob Bronowski o de física de Richard Feynman, o de biología de Stephen J. Gould, o de filosofía matemática de Charles Sanders Peirce, y para nada se podrá decir que carecen de objetividad.

Tercero, se afirma que si los trabajos científicos se escribieran en primera persona, cada individuo le imprimiría un estilo muy personal a sus artículos o tesis, usando metáforas para ejemplificar, conjeturando más allá de los límites, o, peor aún, opinando amparado por sus creencias.

La presencia se refiere al sitio donde el investigador realizó el trabajo, lo que le da sentido de ubicación. El gabinete, el laboratorio, la ciudad, el campo, el espacio, el interior de un organismo, el fondo del mar o de la tierra, la célula, dentro de la cabeza, etc. Es, en concreto, el punto de referencia que sirvió de escenario a la investigación. La descripción de la “presencialidad” suele subestimarse y, por su débil presentación, da pie a equívocos de principio a fin.

Las reglas de las cuatro Ps son muy sencillas, y facultan al autor a escribir sin temor porque él no afirma nada, todo fue: “se hizo”, “se evaluó”, “se estimó”, “se concluyó”, etc. Pero como este estilo especializado de escribir lo llegan a conocer los estudiantes universitarios cuando ya van adelantados en sus estudios, cuando tienen que ponerlo en práctica se les dificulta. Muchos son los estudiantes de posgrado que, después de haber concluido sus investigaciones, batallan para manejar este estilo y, sobre todo, para escribir sus tesis o disertaciones como indica la regla.

Algunas disciplinas se han ido despegando de este esquema, que se originó en las ciencias naturales, y están optando por estilos más imaginativos y personales. También la escritura de las tesis está tendiendo a cambiar pues, a decir de muchos profesores universitarios, el hecho de afirmar con la autoridad de la persona “hice”, “encontré”, “refuto”, etc., le da mayor seguridad como persona al individuo que hizo el trabajo con su propio esfuerzo.

Pero en definitiva, independientemente de lo aburrido que uno pueda escribir sus artículos o tesis, la comunicación científica tiene que mantener un orden sistémico legal y universal. Ahora que si un científico sabe escribir y puede redactar con elegancia sus artículos o ponencias, con mayor sustancia creativa, dentro del marco esquemático IMRyD + 4Ps, que bien que lo haga y sirva de ejemplo a otros.

Victoriano Garza Almanza

Frontera MEXUS

Febrero 27, 2015

 

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